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miércoles, 24 de diciembre de 2014

Cada circunstancia de vida nos pone en situación de modificar la postura personal. Atendiendo el hecho de que para dar cada paso es imprescindible alterar el equilibrio establecido, inevitablemente habrá un instante sin medida de caos e inestabilidad. Es el momento de los escorzos que han de conducirnos a un nuevo estado, un orden distinto que invita a seguir explorando el camino.