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jueves, 1 de noviembre de 2012

Creerse el cuento en el que Caperucita se comió al lobo, en el que la abuelita era, en verdad, la madre de Caperucita que dio a la niña a criar a su hija para ocultar un desliz con el leñador; el mismo cuento (o el mismo argumento) en el que Blancanieves se sometía a cruentas intervenciones quirúrgicas para aclarar más y más el color moreno de su piel por prejuicios raciales; todo en todos; el mundo en nosotros; un poco y un poco; o mucho y un poco y viceversa... Ni bueno ni malo, contrastes, balances, experiencia, la Vida...